Cata de Txakolí Upaingoa

El miércoles día 1 de Mayo vivimos una Cata Vertical de Txakolí Upaingoa. Un txakolí diferente y de calidad, que contrario a lo que se piensa puede durar varios años. En esta ocasión pudimos degustar las siguientes añadas:

  • Upaingoa 2012
  • Upaingoa 2011
  • Upaingoa 2010
  • Upaingoa 2009

El Txakolí Upaingoa está producido en una finca de 7,50 Ha de viñedos y elaborado en unas magníficas instalaciones en el término municipal de Oñati, bajo la D.O. Getariako Txakolina. Estas instalaciones constituyen un espacio donde, como consta en el propio ayuntamiento de Oñate y en sus archivos familiares, 3 o 4 siglos antes ya se producía un txakolí de nuevo concepto. Ahora y con las más modernas técnicas, controlan la producción con mucho mimo, para obtener un vino con 12º-12,5º de alcohol, equilibrando así la marcada acidez propia de los txakolis. Para su elaboración, utilizan principalmente la variedad autóctona Hondarrabi Zuri, complementado con Petit Courbu y Riesling.

Cata-Upaingoa-2

Comenzamos por Upaingoa 2012, el txakolí de la ultima añada. Con un color amarillo pálido con ribete acerado, en nariz es muy afrutado con notas de manzana, melocotón y tropicales. En boca es muy sabroso y refrescante, y pese a tener un puntito de acidez, es completamente distinto a los txakolís tradicionales. Presenta también algo de carbónico muy sutil, pero como decíamos tiene una acidez mucho más controlada. Está más en la línea de los blancos complejos y con estructura, con los que poder degustar una gran comida y no solo chatear.

Upaingoa-2012

El Upaingoa 2011 era muy similar, aunque había perdido algo de aromas en nariz. Sin embargo en boca había ganado ciertos matices muy interesantes, con más untuosidad. Pasamos a Upaingoa 2010, que en la opinión mayoritaria de todos era el más redondo de los 4. En el color se apreciaban tonos más dorados, y continuando en la línea de cata, había perdido aromas en nariz. Pero en boca era largo y profundo, con un cuerpo mucho más marcado y elegante, algo que aparentemente no esperas encontrar en un vino blanco joven unos años después. Toda una sorpresa que no hacía más que confirmar la gran calidad de estos caldos. Por último el Upaingoa 2009 pese a seguir vivo y con toda su estructura, quizá estaba algo más apagado, aunque igualmente era un vino redondo y exquisito.

Upaingoa-2011

Una cata sorprendente, donde pudimos vivir en primera persona como un vino blanco aparentemente para consumir en el año, evoluciona y gana en cuerpo y complejidad gracias a su cuidada elaboración. Un lujo que tiene un precio de venta al público de 7,50 € la botella, y que os recomiendo probar si se os presenta la ocasión.

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