Category: Mini-Entrevistas

Sergi Arola (Barcelona, 1968) es uno de los chefs más conocidos de nuestro país. Con el sistema rompedor de cierres y aperturas en trimestres alternos de 2015, ‘comienza’ el año en Sergi Arola Restaurante. Después de tres meses de viajes, trabajando en el extranjero y desarrollando más ideas, el chef vuelve para estar a diario cocinando para los clientes en su restaurante de Madrid, con nuevas propuestas más de temporada que nunca. Pese a su apretada agenda ha sacado un hueco para nosotros, donde ha compartido su gusto por el vino en esta Mini-Entrevista.

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 ¿Cuándo empezó tu afición al vino?

Me gusta el vino casi desde siempre. Mi abuelo era un gran aficionado, siempre lo he tenido cerca y cuando fui haciéndome mayor, ya formaba parte de mi vida.

 ¿Cuál es tu momento ideal para tomar un vino?

No tengo un momento ideal, pero sí lo asocio siempre a momentos de relax, de disfrute, de tranquilidad. Con mi trabajo disfruto mucho, pero para mi el mejor momento es cuando estoy descansando, por ejemplo cuando me junto con un grupo de amigos, o con un amigo que hace tiempo que no veo y queremos charlar tranquilamente. En buena compañía, siempre es buen momento.

 ¿Eres más de blanco, de tinto o de cava?

Soy de vino tinto. Los blancos la verdad es casi ni los tomo, a excepción de olorosos de Jerez, grandes Borgoñas o algún Riesling. Pero los vinos tintos me gustan mucho.

 ¿Cuál o cuáles son tus vinos favoritos?

Hay vinos españoles que me gustan mucho, por ejemplo así de repente se me ocurre el Viognier me gusta, o por ejemplo el vino ‘4 kilos’ de Mallorca, de Sergio Caballero.

 ¿Tu último descubrimiento?

El otro día abrí una botella de un tinto muy especial, Château Latour (vino francés, Burdeos)  y lo seguí descubriendo, siempre me había gustado, pero cada vez que lo he vuelto a tomar, lo disfruto como si fuera la primera vez.

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Pablo de los Reyes (Valencia) es uno de los monologuistas más carismáticos y conocidos de España. Con una carrera de más de 10 años sobre los escenarios, Pablo de los Reyes ha actuado para la Paramount Comedy y para el programa En El Aire de Andreu Buenafuente. Además ha colaborado con diversos programas de radio y televisión. Y para nuestro goce es un gran aficionado del mundo del vino, y ha compartido estas líneas de nuestra Mini-Entrevista con nosotros.

Pablo-de-los-Reyes

¿Cuándo empezó tu afición al vino?

Pues sin duda de pequeño, no es que me emborrachara con 8 años, pero mis padres, que son los dos unos grandes aficionados al vino, me daban a probar un poquito del suyo durante las comidas. Es curioso porque mi padre siempre ha sido un gran aficionado al tinto y mi madre a blancos y a rosados.

¿Cuál es tu momento ideal para tomar un vino?

Sin duda durante las comidas o tomando un aperitivo. Creo que lo mejor es tomarse un buen tinto con un poco de jamón y queso.

¿Eres más de blanco, de tinto o de cava?

Pues con determinadas comidas como carnes, fabada o el jamón y queso antes mencionado, me gusta beber tinto. Sin embargo por lo general en las comidas prefiero el blanco, quizás sea porque es más refrescante o porque me entra mejor. El caso es que soy capaz de beberme una botella de blanco sin problemas durante una buena comida. Sin embargo nunca bebo más de dos copas de tinto. Cava no bebo apenas.

¿Cuál o cuáles son tus vinos favoritos?

En tintos Cabernet Sauvignon sería uno de los mejores aunque hay vinos argentinos y chilenos también muy buenos. En blancos me decantaría por un Albariño o algún vino de la zona del Rhin. También hay vinos blancos valencianos muy buenos, sobre todo de la zona de la Marina Alta. En cuanto a rosados, los vinos portugueses son muy buenos.

¿Tu último descubrimiento?

Pues fue un vino que compré por curiosidad, un Rioja que se llama “Monólogo”. Yo lo compré por la gracia, al ser yo monologuista, y la verdad es que no está nada mal.

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Héctor Martínez (Madrid, 1969) es periodista de Motor en el Diario AS. Allí tiene la suerte de contar los éxitos de estrellas de nuestro deporte como Fernando Alonso o Marc Márquez, protagonista de su libro ‘Marc Márquez: El año que llegó a la Luna’. Antes ha disfrutado del periodismo y del mundo, ya fuera viajando a unos Juegos Olímpicos o a unas Finales de la NBA. Y también es un aficionado al vino, pasión que confiesa en esta Mini-Entrevista con nosotros.

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¿Cuándo empezó tu afición al vino?

Siempre me ha gustado. Al principio la cerveza le aguantaba el pulso, pero de unos años a esta parte el vino gana por goleada. Empecé a ir a catas, a hacer algún que otro curso de enología. Hubo alguien que me dijo: “Es un mundo en el que es muy difícil entrar, pero más difícil salir”. Y lo he comprobado. Cuando llego a un restaurante y miro antes la carta de vinos que la de platos, me digo “¡Hectorrrr!”.

¿Cuál es tu momento ideal para tomar un vino?

Lo de tomar una copita mientras cocino me suena más a serie de HBO o a película americana, no acabo de meterme en el papel. Me gusta tomarlo a mediodía, sí, pero mucho a media tarde, como antesala a la cena y a un vino de más empaque. Pero suelo ser bastante tímido a la hora de abrir un vino en casa; me da pena, por si se acaba.

¿Eres más de blanco, de tinto o de cava?

¿Eres más de rubias o de morenas? Pues si el vino es bueno, si me gusta (no sé tanto de vinos como para decir cuál es bueno y cuál no) y lo disfruto, me da igual. Aunque últimamente noto que el cuerpo me pide más un blanco si lo acompaño de un plato. El cava gana enteros: por ejemplo un Recaredo o esa joya de Torelló que es Kripta. Y con el tinto soy más anárquico.

¿Cuál o cuáles son tus vinos favoritos?

Si tuviera que hacer un podio, syrah, garnacha y cabernet sauvignon se reparten las medallas. Pero sería injusto. Poco a poco me queda claro que mi paladar tira a los vinos de pizarra, a muchos de los que elabora el gran Álvaro Palacios, ya sea en Priorato o Bierzo, a los que nacen por el Ródano, como Crozes-Hermitage. Pero volvemos a lo de las rubias y las morenas. Un día disfruto con un carménère chileno o un malbec argentino (enganchado a un bife, eso sí) y otro me enloquece un Ribera de tinta fina o un mencía. Cuanto más conoces, más disfrutas.

¿Tu último descubrimiento?

Entra por los ojos, porque la etiqueta es preciosa: L’Equilibrista Garnatxa 2011. Vaya por delante que el productor es Ca N’Estruc, porque trabajan muy bien todos sus vinos, y que la DO es Cataluña. La nariz es de gominolas, casi tan rosa como el color de la etiqueta, la garnacha es tan jugosa que se mastica. Al final los que hacemos de L’Equilibrista somos nosotros: la primera botella anima a tomar más.

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