• Nombre del vino: Perfume de Sonsierra.
  • Añada: 2014.
  • Tipo: Tinto.
  • Categoría: Cosecha 2014 (Vino de Autor).
  • Denominación / Región: D.O. Ca. Rioja.
  • Nombre de la bodega: Bodegas Sonsierra.
  • Uva: 100% Tempranillo.
  • Graduación: 13,5º.
  • Maridaje recomendado: Ideal para maridar con embutidos, carnes rojas, aves, pescados grasos, caza menor, quesos de media curación, platos especiados y guisos calientes como las legumbres o las tradicionales patatas a la riojana.
  • Rango de precio: 29,95€.
  • Dónde podemos comprarlo: En bodega y en tiendas especializadas.
  • Nota de cata personal: «Perfume de Sonsierra» es un vino tinto que está elaborado 100% por la variedad Tempranillo vendimiadas a mano de 4 viñedos seleccionados de unos 80 años ubicados en la región de Sonsierra, en el corazón de la Rioja Alta. Está presentado en una impresionante botella, que hace honor al nombre del vino y que recuerda a un frasco de perfume. Tras un cuidado proceso de elaboración, se somete a una crianza de 17 meses en barrica nueva de roble afinándose en botella al menos 8 meses más. Ya en fase de cata vemos que tiene un color rojo cereza picota cubierto y en nariz despliega aromas de fruta negra madura, regaliz y chocolate. En boca es untuoso y elegante, con un final largo y sabroso. Para el maridaje elegimos tartar de atún rojo. Degustado en copa Josephine No 3 – Tinto de Josephinenhütte.
  • Cuándo tomarlo: Un vino sabroso y equilibrado, perfecto para una ocasión especial.
Perfume de Sonsierra 2014 y tartar de atún rojo (degustado en copa Josephine No 3 – Tinto de Josephinenhütte).

  • Nombre del vino: Sh.
  • Añada: 2019.
  • Tipo: Tinto.
  • Categoría: Barrica.
  • Denominación / Región: D.O. Navarra.
  • Nombre de la bodega: Finca La Cantera de Santa Ana.
  • Uva: 100% Syrah.
  • Graduación: 15º.
  • Maridaje recomendado: Entrantes, arroces, guisos, carnes rojas, embutidos y quesos curados.
  • Rango de precio: 14,95€.
  • Dónde podemos comprarlo: En bodega y en tiendas especializadas.
  • Nota de cata personal: «Sh» es un vino tinto de la D.O. Navarra que está elaborado 100% por la variedad Syrah. Tras un cuidado proceso de elaboración, se somete a una crianza de 11 meses en barrica nueva de roble afinándose en botella al menos 12 meses más. Ya en fase de cata vemos que tiene un color rojo cereza cubierto y en nariz despliega aromas de fruta madura, especias y notas florales. En boca es equilibrado y elegante, con un final largo y sabroso. Para el maridaje elegimos tartar de fuet. Degustado en copa Josephine No 3 – Tinto de Josephinenhütte.
  • Cuándo tomarlo: Un vino intenso y elegante, que destaca con platos a base de carne.
Sh 2019 y tartar de fuet (degustado en copa Josephine No 3 – Tinto de Josephinenhütte).

El whisky y el vino comparten algunas características en su composición.

Sin embargo, estas bebidas evolucionan de manera distinta. Esto hace que, una vez abiertas, una se pueda consumir y la otra se eche a perder con el tiempo.

A continuación analizamos cuáles son las principales semejanzas y diferencias en la evolución de ambos líquidos al embotellarse.

Sensibilidad al oxígeno

Un primer punto que determina la evolución del vino es su apertura para el consumo. Es aquí donde el caldo toma su primer contacto con el oxígeno, que reacciona a algunos de sus compuestos químicos. Esta reacción estimula su envejecimiento, a diferencia de lo que ocurre con el whisky, que es más estable a los efectos de este gas.

Componentes oxidables

La composición antioxidante u oxidativa de estas bebidas es otro factor clave en su evolución.

Evolución de los aromas primarios

Tanto la uva como la cebada (materias primas de vino y whisky, respectivamente) poseen terpenos, unos compuestos aromáticos que proporcionan aromas afrutados y florales. Con todo, la principal desigualdad entre los terpenos de la uva y los de la cebada es que los primeros son altamente oxidables y los segundos resisten dicho desgaste.

Evolución de los compuestos de color

Los antocianos (propios de la uva tinta) como los taninos (presentes en ambas) son los elementos que dan color al vino. Estos son también responsables de acelerar su evolución y no se encuentran en el whisky.

Fermentación y destilación

Los procesos con los que se obtienen vino (fermentación) y whisky (destilación) son decisivos en el desarrollo de ambos.

Cantidad de alcohol

En primer lugar, la destilación otorga una cantidad de alcohol al whisky superior a la de la fermentación en el vino. El vino suele oscilar entre el 8 y el 15%vol, mientras que el whisky ronda el 40%vol. Esta proporción confiere una mayor estabilidad al segundo.

Enzimas oxidativas

De otro lado, las proteínas encargadas de agilizar la oxidación del vino no sobreviven a la destilación, teniendo una presencia insignificante en los espirituosos.

Algunos tipos de vino (como los de estilo reductivo) ralentizan su transformación gracias al uso de conservantes o gases inertes durante la elaboración.

Efecto de algunas bacterias

Además, existen ciertos microorganismos (como las bacterias acéticas) capaces de estropear el vino durante su producción. Esto no ocurre así en el whisky, cuya mayor graduación alcohólica impide dicha corrupción.

Entonces, ¿el whisky no evoluciona?

En suma, es tentador pensar que el whisky resiste todo paso del tiempo después de abrirse. Nada más lejos de la realidad. Este destilado sí experimenta una evolución, pero de manera menos acusada que el vino.

Un ejemplo de esto está en los whiskys madurados en botas de jerez, de las que obtienen un carácter amaderado y una mayor propensión a oxidarse. Para amortiguar esto último, las destilerías suelen emplear técnicas de envejecimiento combinado en diferentes barricas.

Artículo de invitado de Jesús Sánchez

bebidasdestiladas.com